Conocí Matheysine, lugar donde voy a trabajar el mes próximo, y fui parte de uno de los encuentros del Plan Clima. También aproveche el fin de semana para volver a Paris, recorrer lugares que me faltaron. Fui dos veces a Lyon, la primera para conocer las oficinas de Resacoop y a quienes trabajan ahí. Después de trabajar tuve la oportunidad de salir a conocer un poco con uno de los chicos del lugar que actuó de guía turístico.
La segunda vez fue en fin de semana completamente para hacer turismo, con amigos locales de ahí. Pasamos por una gran competencia de flan y probé varias tradiciones locales como comer caracoles, tartine y jugar a la petanca, un juego bastante similar al tejo, pero con bochas en vez de discos, no se me dio muy bien. Ese fin de semana nos quedamos en grupo en la casa de la familia de un amigo en Saint-Savin y el domingo hicimos una caminata por los alrededores.
Participe de una formación cívica, donde aprendí de la historia del judaísmo y diversidad y respeto. Visité el museo de la resistencia de Grenoble, que habla de la historia de la segunda guerra mundial.
Volví a Matheysine y trabajé en otra noche de plan clima, esta vez dormí allí y al día siguiente tuve la oportunidad de visitar una granja de producción local y comenzar con las actividades en el colegio.
Pude hacer algunas caminatas como al Plateau de la Molière, sobre el macizo de Vercors, con amigos, y visitar el accrobranche de Chartreuse, que es una serie de juegos de equilibrio y agilidad en los árboles.