Un febrero invernal

Dos de febrero, y comenzamos el mes en un nuevo lugar, Le Bourg d’Oisans, una de las comunas dentro de Oisans, uno de los socios franceses. La recibida fue excelente, Florent, director general de servicios, me espero en la terminal, me acompaño al departamento nuevo, a una recorrida por las oficinas y ¡Es La Chandeleur! ¡día de crepes! Todos llevaron para hacer sus crepes en la oficina, y me convidaron de todos los sabores.

Este mes fue increíble, rodeada de montañas nevadas, recorrí y trabajé codo a codo con los diferentes servicios locales. Y recorrí las diferentes comunas del mismo territorio. El primer miércoles fui a esquiar a la estación Alpe d’Huez. ¡Las vistas acá no decepcionan!

Fui junto a Florent y su familia a su casa, que queda en Chamrousse, otro municipio asociado, a esquiar a la estación que lleva el mismo nombre, por el fin de semana y probe por primera vez el esquí nórdico, es más difícil de lo que parece. También volví a Grenoble y fui con Andrea al museo Dauphinois.

En Oisans tuve la oportunidad de participar en diferentes actividades como una tarde de juegos con gente de distintos lugares en La Géode (un espacio de vida social), dos días con el servicio de jóvenes local (incluyendo una visita al planetario y al centro de reciclaje de Grenoble) y hasta pude trabajar en el colegio realizando actividades de presentación de Argentina y los territorios de allí involucrados en el proyecto. Fue increíble compartir con ellos, creo que quedaron muy contentos todos, los chicos incluso me pidieron la receta de torta fritas.

Pude acercarme bastante al Vallée du Vénéon, lugar donde hace algunos años hubo una gran catástrofe natural. Una gran inundación, provocada por distintas características meteorológicas que afectaron un glaciar, arrastró a una población entera. No pudimos acercarnos demasiado debido a los grandes riesgos de avalancha. Sin embargo, pudimos volar un dron para hacer un escaneo del territorio para el análisis de riesgos y en los laterales del rio que acompaña la ruta se podían ver las huellas que había dejado el torrente.

El último fin de semana volví a esquiar a la gran estación de Alpe d’Huez junto con Bastien y Tom, otro compañero de la oficina de Tetraktys que trabaja como jefe de la división montaña. Por suerte el día increíble nos acompañó y pudimos compartir mucho esquí.

Fue un mes muy intenso, lleno de gente, lugares y palabras nuevos, el idioma se aprende bastante rápido cuando tenés que trabajar con tanta gente, y muchos solo hablan francés. Finalizado mi mes de residencia en Oisans debo volver a Grenoble, donde me espera Andrea en un nuevo departamento y con una compañera nueva.

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