Junio fue un mes intenso, pude terminar mi estadìa en Matheysine, fue una alegría cerrar las actividades del colegio con los chicos contentos, incluso solicitaron una clase extra para hacer una segunda videollamada con los argentinos. Pude seguir visitando y recorriendo las comunas, visité una granja para ayudar con la visibilidad de productores locales. También pude aprender de la gestión de senderos y hacer un paseo en bicicleta por lugares icónicos como la Pierre Percée o una pequeña caminata desde donde se puede apreciar el imponente tour de l’Obiou. Y antes de partir pude conocer el lago de Pierre-Châtel, donde despedí el lugar con una parrillada y una zambullida.
Mientras todo esto pasaba seguí trabajando en otras partes del proyecto como la selección de embajadores deportistas, reuniones de coordinación, presenté el proyecto y sus avances en la asamblea general de Tétraktys, y una vez ya habiendo partido de Matheysine, tuve la oportunidad de volver a La Mure para el comité con todos los socios.
La segunda mitad del mes viví en Chamrousse, donde pude trabajar sobre la gestión de senderos, la concientización y sensibilización sobre el territorio, participar de reuniones de la señalética y estética identificatoria de la localidad, etc.
Esto no impidió que siguiera usando el tiempo libre para conocer lugares increíbles como el lago de Roseland, ver mi primera y segunda carreras de bici, y por supuesto hacer salidas a la montaña. Pude conocer la Croix du Chef en Sévrier, la Croix de Belledone, donde dormimos en el Lac du Crozet, y el Charmant Som. También comenzó el mundial, así que comparto con amigos los partidos que no son a las 3 am.