¿Qué fue de ellos?

Gwenn, Bastien y Alejo en el lago Lauvitel durante la visita de la delegación argentina, Parque Nacional de los Écrins, Junio 2024

¡Hola! Aquí están de nuevo su binomio de voluntarios favoritos, Alejo Apochian y Bastien Montovert, quienes trabajaron durante 8 meses, de enero a agosto de 2024, en el proyecto “Montañas y Lagos”. Si se han olvidado por completo de nosotros, estos son nuestras principales hazañas: 

  • La organización de actividades en Francia y Argentina para compartir nuestras culturas e intercambiar con los alumnos de secundaria sobre diversos temas sociales: la montaña, la ecología o incluso… el fútbol. 
  • La organización de una mesa redonda sobre el futuro de las comunidades de montaña frente al cambio climático, en forma de intercambio de puntos de vista entre los Alpes y los Andes durante el viaje de estudios a Francia. Tuvimos el honor de representar a “la voz de la juventud” en un foro dedicado a la presentación de los resultados de una encuesta realizada con los jóvenes de los territorios alpinos y patagónicos involucrados en el proyecto. Los videos de la jornada están disponibles en el canal de YouTube de Tétraktys. 

 

El servicio cívico, ¿una experiencia transformadora?

A modo de recordatorio, el servicio cívico es un programa dirigido a jóvenes de entre 16 y 25 años que desean comprometerse en una misión de interés general, al servicio de la sociedad y del planeta. Las experiencias vividas tienen como objetivo reforzar y desarrollar competencias específicas, con el fin de alimentar, reajustar y consolidar su proyecto profesional. En nuestro caso, el servicio cívico en el marco del proyecto “Montañas y Lagos” superó todos los fines mencionados anteriormente.  

En primer lugar, gracias a los días de observación que Alejo pasó en los municipios franceses y Bastien en Argentina. Pudimos desarrollar nuevas competencias en materia de gestión sostenible de los territorios de montaña y de construcción de estrategias de transición frente a las limitaciones socioecológicas de nuestra época. Nuestra misión hizo surgir en cada uno de nosotros un compromiso con la protección de los ecosistemas y las condiciones de vida en la montaña, y así un deseo de construir un proyecto profesional coherente. 

Este voluntariado también ha sido para nosotros una experiencia humana inolvidable, que nos ha permitido descubrir el territorio afectivo del otro, su cultura, su gastronomía, sus paisajes, sus cualidades y sus defectos, ampliando nuestra mente a nuevos conocimientos. Este voluntariado es también una historia de encuentros, el nuestro que desembocó en una hermosa amistad, pero también los de una infinidad de otros actores de ambos territorios, procedentes del mundo asociativo, de los municipios, de las empresas o de la sociedad civil. Les damos las más sinceras gracias, pues han contribuido en gran medida a la calidad de la experiencia vivida. 

Tras estas bonitas palabras que han despertado un poco de nostalgia, la pregunta ahora es si esta experiencia ha sido realmente transformadora para nuestro proyecto profesional y, así, dejar que ustedes juzguen si en 2026, en un mundo que tiende a favorecer el aislamiento, todavía tiene sentido invertir recursos públicos en el desarrollo de competencias de los jóvenes en el marco de proyectos de cooperación internacional. Así pues, les contaremos de manera cruzada nuestro recorrido desde el final de nuestro servicio cívico. Nuestra historia no pretende constituir una generalidad, pero esperamos que al menos pueda ser fuente de inspiración para que otros jóvenes y territorios se lancen a proyectos de cooperación y escriban otras hermosas historias. 

Bastien presentando a Francia en una escuela secundaria en Argentina
Alejo presentando a Argentina en un liceo en Francia

Ce volontariat a également été pour nous une expérience humaine inoubliable, nous permettant de découvrir chacun le territoire affectif de l’autre, sa culture, sa gastronomie, ses paysages, ses qualités et ses défauts, rendant notre esprit un moins étriqué qu’il ne l’était à l’origine. Ce volontariat c’est aussi une histoire de rencontres, la nôtre qui a débouché sur une belle amitié, mais aussi celles d’une infinité d’autres acteurs des deux territoires, issus du monde associatif, des communes, des entreprises ou bien de la société civile. Nous les en remercions chaleureusement car ils ont grandement conditionné la qualité de l’expérience vécue.  

Après ces belles paroles qui ont fait naitre un poil de nostalgie, la question est maintenant de savoir si cette expérience a été réellement transformatrice pour notre projet professionnel et ainsi vous laisser juger si en 2026, dans un monde qui tend à favoriser le repli sur soi, cela faire encore sens d’investir des ressources publiques pour la montée en compétences des jeunesses dans le cadre de projets de coopération internationale. Nous allons ainsi vous raconter de manière croisée notre parcours depuis la fin de notre service civique. Notre histoire n’a pas vocation à constituer une quelconque généralité, mais nous espérons qu’elle pourra au moins être source d’inspiration pour d’autres jeunes et territoires à se lancer dans des projets de coopération et écrire d’autres belles histoires.  

Bastien, un camino que supone un regreso a los orígenes

Por mi parte, hacía tiempo que deseaba integrarme en el colectivo Tétraktys y trabajar en proyectos en América Latina. En aquel entonces, estaba cursando mi maestría en Turismo Sostenible con especialización en el mundo latinoamericano, durante la cual tuve la oportunidad de recorrer, a través de pasantías e intercambios universitarios, diversos territorios en Perú y Guyana francesa. Trabajar en Tétraktys me permitía por fin combinar mis áreas de especialización: los Andes y la selva amazónica, con mi territorio de origen, los Alpes, ya que soy originario del norte de Isère. 

Después de más de cuatro años lejos de casa, este servicio cívico me permitió reconectarme con mi territorio, un vínculo que, sin darme cuenta, había descuidado. Ponerme en la piel de un embajador de mi territorio, especialmente durante la recepción de la delegación argentina, pero también y sobre todo como guía de Alejo durante ocho meses, me recordó lo profundamente apegado que estaba a él. Sin embargo, mis viajes anteriores me permitieron abordar esta experiencia con mucha más perspectiva y madurez. Redescubrir la meseta de Emparis, las gargantas de la Bourne o el valle del Valbonnais me recordó así que lo excepcional a veces está mucho más cerca de lo que pensamos. Por otra parte, las acciones llevadas a cabo para hacer oír mejor las voces de la juventud en los debates sobre el futuro de los territorios de montaña han sido fuente de muchas reflexiones, plasmadas en un artículo publicado en el sitio web del think tank catalán Albasud, del que soy miembro desde la universidad. 

Por eso, cuando Tétraktys se embarcó en un nuevo proyecto, centrado en la transición ecológica de los territorios de montaña, pero esta vez con un enfoque geográfico en los Alpes, no dudé en postularme. Sentía que era el momento de poner mi compromiso y mis conocimientos al servicio de mi territorio. Así, llevo un año y medio trabajando como responsable de resiliencia de los territorios de montaña en Tétraktys, dentro del proyecto Interreg Waterwise, cuyo objetivo es dotar a los actores locales de las herramientas necesarias para anticipar mejor su futuro hídrico. Mis tareas consisten en acompañar un proceso de diálogo territorial en sitios piloto franceses, basándome en un trabajo de modelización científica y talleres de inteligencia colectiva para iniciar estrategias locales de adaptación. Mi misión principal es narrar todo el trabajo realizado a nivel local y divulgarlo mediante herramientas de mediación basadas en un enfoque de design fiction, con el fin de alimentar imaginarios colectivos deseables para la vida futura en los Alpes. 

Recolección de datos hidrológicos, Reserva Natural de la Grande Sassière, Tignes, Julio 2025

Alejo, reversionando los caminos elegidos

En mi caso, tras la increíble experiencia de voluntariado vivida en Francia, volví a mi Patagonia querida con una mochila cargada al tope con experiencias y conocimientos nuevos, los cuales ampliaron considerablemente mi criterio y me hicieron ver mi territorio con ojos renovados. Al inicio, me tomé un tiempo tranquilo para poder volver a disfrutar de mi casa y sus alrededores, ya que extrañaba mucho los paisajes de estos lares, y por supuesto de mis amigos. 

Sin embargo, no me mantuve al margen del Proyecto “Montañas y Lagos” y su desenvolvimiento, ya que participé como traductor durante las misiones técnicas y políticas que realizaron distintos representantes franceses en la zona, y seguí participando de alguna u otra forma en la implementación de las actividades que se realizaban para cumplir con los objetivos propuestos. También, fui contratado como “coordinador de senderos” de Villa La Angostura para impulsar el trabajo en este aspecto. 

Una vez que reinició el ciclo lectivo, volví a partir hacia la universidad para retomar mis estudios, los cuales había dejado en pausa por el voluntariado, y finalmente me recibí de Técnico Universitario en Guardaparque, cerrando así una importante y hermosa etapa. Durante este periodo, no obstante, dado el inicio de la Fase 2 del Proyecto, fui contratado como coordinador local, un nuevo desafío para mí, pero que tomé con mucho gusto, y que sigo llevando adelante al día de hoy con gran entusiasmo. 

Haber participado en la Fase 1 del Proyecto me aportó una gran variedad de herramientas que aplico regularmente en esta segunda fase, la cual tiene 3 objetivos principales, los cuales, en términos generales, son: reforzar el turismo de senderismo, acompañar a los jóvenes para que se conviertan en embajadores de su territorio, e impulsar buenas prácticas para la preservación del medio ambiente. Personalmente, me resulta un sentimiento muy lindo llevar adelante iniciativas que benefician a mi territorio, poniendo en práctica el conjunto de conocimientos adquiridos para que todo salga lo mejor posible. 

Caminata en los alrededores de Villa Traful, Parque Nacional Nahuel Huapi, Patagonia Argentina, Febrero 2026

Conclusión: pasando el relevo a Julieta

Y esto es todo por este breve resumen. Sin haberlo planeado, cada uno de nosotros, tras nuestro servicio cívico, ha decidido de forma natural intentar aplicar lo aprendido en nuestro territorio de origen, con la esperanza de contribuir a mejorarlo para el futuro. Ahora le pasamos el relevo y le cedemos este blog a Julieta para que escriba su propia historia gracias a la confianza renovada de las comunidades de ambos países.  

¡Viva el servicio cívico y viva la montaña! 

Gwenn, Julieta y Alejo en una misión técnica en Villa Traful, Diciembre 2025

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